Gustavo MartinSUSCRIBIRTE
← VOLVER13 OCT 2026

FAO quiere conectar los datos del café. ¿Quién se beneficiará de ellos?

FAO trabaja en una plataforma mundial de inteligencia cafetera que conecte datos de fincas, clima y comercio. La pregunta es quién se beneficiará de los datos.

La industria del café produce enormes cantidades de información.

En una finca tenemos datos de:

Clima.

Bosques.

Producción.

Comercio.

Ingresos.

Trazabilidad.

Pero existe un problema.

Gran parte de esa información permanece dispersa entre sistemas que no necesariamente se comunican.

Y mientras compradores, empresas y reguladores necesitan cada vez más datos para tomar decisiones, millones de pequeños productores siguen teniendo dificultades para acceder a las herramientas y oportunidades que esa información podría generar.

Ahora FAO quiere empezar a conectar esas piezas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura está trabajando en una futura plataforma mundial de inteligencia cafetera.

Una iniciativa que plantea una pregunta fundamental:

¿Podemos transformar los datos del café en mejores oportunidades para quienes lo producen?

El pasado 30 de septiembre, durante el octavo CEOs & Global Leaders Forum de la Organización Internacional del Café, celebrado en Ginebra, representantes de gobiernos, empresas y organizaciones internacionales discutieron cómo mejorar la información disponible en la cadena de valor.

La sesión, organizada por la Coffee Public-Private Task Force de la ICO, abordó cuestiones relacionadas con uso del suelo, legalidad, derechos humanos, trabajo infantil y forzoso e ingresos de los productores.

Pero también apareció una dificultad común.

La industria dispone de numerosas iniciativas de recopilación de datos.

Muchas funcionan de manera independiente.

En ese contexto, Alessia Correani, Innovation Officer (Frontier Technologies) de FAO, presentó el trabajo de la organización para desarrollar un ecosistema de datos cafeteros más conectado.

La propuesta contempla una futura plataforma capaz de integrar información procedente de fincas y cooperativas con datos satelitales, climáticos, comerciales y socioeconómicos.

Todo ello mediante una infraestructura específica para el café apoyada en estándares comunes, interoperabilidad y herramientas de inteligencia artificial.

La idea no consiste simplemente en crear otra base de datos.

Consiste en conectar información que hoy se encuentra fragmentada para convertirla en conocimiento útil.

Y eso importa porque la manera en que comerciamos café también está cambiando.

Cada vez resulta más necesario demostrar información sobre el origen de los productos.

Dónde se cultivaron.

Bajo qué condiciones.

Qué riesgos ambientales existen.

Qué prácticas agrícolas se utilizan.

Qué impactos sociales y económicos están asociados a su producción.

Parte de esa demanda está relacionada con requisitos regulatorios.

Otra parte responde a compromisos empresariales de sostenibilidad y gestión del riesgo.

El problema aparece cuando cada comprador, certificadora o plataforma exige información mediante procedimientos diferentes.

Una cooperativa puede terminar recopilando datos similares varias veces.

En sistemas diferentes.

Para actores diferentes.

Con formatos diferentes.

Eso genera costes.

Y también puede impedir que esos datos produzcan beneficios más amplios.

Durante años hemos pedido datos a los productores para demostrar cosas hacia afuera.

Origen.

Trazabilidad.

Legalidad.

Riesgo.

Sostenibilidad.

La propuesta de FAO abre una posibilidad diferente:

que parte de esa información también sirva para tomar mejores decisiones hacia adentro.

Los datos de una finca podrían analizarse junto con información sobre precipitaciones, cobertura forestal o riesgos climáticos.

La información comercial podría ayudar a comprender mejor determinados mercados.

Los datos sobre prácticas agrícolas podrían contribuir a identificar necesidades de inversión o intervenciones de sostenibilidad.

Estas son posibilidades que la integración de datos podría facilitar.

No son resultados que la plataforma haya demostrado todavía.

La inteligencia artificial aparece también como una herramienta potencial para procesar esa información.

Pero su utilidad dependerá de la calidad de los datos.

De su compatibilidad.

Y de la capacidad de los distintos participantes para utilizarlos.

FAO ha señalado además que la futura plataforma necesitará un modelo sólido de gobernanza y colaboración.

Conectar datos no resuelve automáticamente los problemas de acceso, confianza o distribución de beneficios.

Ahí aparece probablemente la parte más importante de esta historia.

Durante años, gran parte de la información generada en origen ha servido para demostrar características del café ante compradores y mercados.

Pero también podría utilizarse para mejorar decisiones dentro de los propios territorios productores.

Identificar vulnerabilidades climáticas.

Orientar asistencia técnica.

Reconocer prácticas sostenibles.

Facilitar oportunidades comerciales.

Diseñar mecanismos de financiación.

FAO ha señalado que quiere hacer más visibles las contribuciones de los pequeños agricultores y favorecer que puedan ser reconocidas y recompensadas.

Es una ambición relevante.

Pero todavía estamos ante una iniciativa en desarrollo.

No conocemos suficientemente su arquitectura definitiva.

Los países que participarán primero.

Las condiciones de acceso.

Ni cómo se medirán sus beneficios económicos.

No podemos afirmar que la plataforma vaya a mejorar automáticamente los ingresos de los productores,

lo que sí podemos reconocer es el cambio de enfoque que propone.

Los datos del café pueden servir para algo más que demostrar cumplimiento.

Pueden convertirse en herramientas para comprender riesgos, orientar inversiones y facilitar decisiones comerciales.

Pero para que eso ocurra, cooperativas y productores no pueden convertirse únicamente en proveedores de información.

También necesitan acceder al conocimiento que esa información ayuda a construir.

En la edición anterior hablábamos de cómo las decisiones de compra pueden influir en la sostenibilidad del café.

Esta semana FAO introduce otra dimensión:

la infraestructura de información que podría sostener esas decisiones.

Porque el futuro del café no dependerá únicamente de producir más.

Ni de recopilar más datos.

Dependerá también de nuestra capacidad para transformar ese conocimiento en mejores decisiones y oportunidades para quienes producen el café.

FUENTES CONSULTADAS

FAO — FAO calls for connected coffee data at the ICO CEOs & Global Leaders Forum

Publicado el 2 de octubre de 2026. Fuente primaria sobre el foro celebrado el 30 de septiembre, la futura plataforma, integración de datos, interoperabilidad e inteligencia artificial.

https://www.fao.org/e-agriculture/news/fao-calls-connected-coffee-data-ico-ceos-global-leaders-forum

International Coffee Organization — Coffee Public-Private Task Force

Contexto institucional sobre colaboración sectorial, sostenibilidad y coordinación de información.

https://ico.org/the-coffee-public-private-task-force/

International Coffee Organization — Coffee Market Intelligence Platform

Plataforma estadística actualmente existente de la ICO. Es distinta de la futura iniciativa presentada por FAO.

https://data.ico.org/

Consultadas: octubre de 2026